|
Testimonios
Tengo de trasplantado un año once meses, habiendo estado en hemodiálisis nueve meses, en ese periodo hice mi protocolo y no me canso de darle gracias a Dios Nuestro Señor y al Centro Estatal de Trasplantes del H. Hospital Central Ignacio Morones Prieto, que fue conformado en su inicio por personas y médicos de una alta calidad moral y humana, haciendo honor al juramento de Hipócrates, aunado a un fabuloso equipo de enfermeras muy preparadas que nos tratan y nos siguen tratando no como enfermos, si no como si fuéramos sus familiares.
El testimonio que yo les puedo expresar es el siguiente:
En primer lugar hay que tener mucha fe en Dios y muchas ganas de vivir, porque un trasplante representa una segunda oportunidad de vida; y para lograr dicho objetivo es necesario llevar la diálisis o hemodiálisis con toda puntualidad y pegarse a todas las indicaciones de los doctores porque es parte fundamental en nuestro tratamiento, ya que en este periodo de diálisis y hemodiálisis hacemos nuestro protocolo, que consta de una serie de análisis y estudios y al mismo tiempo nos preparamos física y mentalmente para recibir el nuevo órgano o riñón.
Estando ya uno trasplantado, es importante llevar al pie de la letra las indicaciones médicas y ser muy puntual y ordenado en tomar los medicamentos y la alimentación como nos lo indican, también tenemos que tomar en cuenta el medio ambiente y cuidarnos mucho de los cambios de temperaturas, todo esto se los comento porque lo he visto y lo he vivido.
Su servidor forma parte de una asociación que se llama "Esperanza y Vida"; a esta asociación pertenecemos todos los trasplantados y los que están en diálisis y hemodiálisis.
Nuestra función es de una gran hermandad ayudando a muchos compañeros que su situación económica es muy precaria, tanto para sus análisis, pasajes, así como para sus medicamentos. Tenemos compañeros de todo el estado y de otros estados de la republica y del Distrito Federal.
A este día el grupo de trasplantados en el hospital central asciende a 199 personas siendo la mayoría niños y jóvenes, en lista de espera hay 240 personas siendo también la mayoría niños y jóvenes.
Por este conducto yo les quiero vender un poco de sentimiento, amor y humanidad y que sean generosos con sus oraciones y con su ayuda moral y económica puedan asistir a tantas personas que no tienen recursos económicos ni seguridad social, sobre todo a niños y jóvenes que empiezan a vivir.
El equipo médico lo encabeza el Dr. Alejandro Chevaile Ramos y demás doctores como: Dr. José Antonio Borjas, Dr. Francisco Aranda, Dr. Javier Isordia y el cirujano Dr. Jorge Montes de Oca. Nefrólogas pediatras: Dra. Pilar Fonseca y Dra. Luz Elena Cordero. Agencia de procuración de órganos: Dra. Jaqueline Arriaga y Dr. Rafael Rentería.
Antonio Morales Barajas
Abrir los ojos, despertar con tubos en la boca y nariz, canalizada de ambos brazos, voltear la vista hacia arriba y notar una bolsa colgada en un tripié; encontrarme con una enfermera que iba y venia, abría y cerraba esa bolsa que estaba colgada.
Los médicos dijeron: carolina hubo que dializarte, se te puso un catéter rígido era urgente no tuvimos opción pudiste morir, tienes que permanecer inmóvil durante 12 horas.
Mi cuerpo había sido violado, cuando me pidieron permiso para meterme esa manguera en el estómago (catéter) ¿quién les dijo que yo quería que me hicieran esto, con qué derecho decidieron sobre cuanta rabia sentí.
La noticia fue brutal, tienes insuficiencia renal crónica, las palabras de el médico sonaban tan huecas, tan frías, tan duras. Hubiera querido un poco mas de tacto.
Se acabo mi mundo se derrumbo todo alrededor mío, ¿qué es la diálisis? ¿qué es insuficiencia renal? Mañana me quitan esto y me voy a mi casa.
Aceptar que has tenido una perdida es muy difícil. Tomo quizá algún tiempo asimilar la noticia y aceptar que tenia una enfermedad crónica, que mis riñones ya no funcionaban pero también una posibilidad para seguir viviendo. Empezar caer y levantarte, dializarte para vivir.
Aprender a sacarle el lado positivo a esta nueva etapa de mi vida, total ya estoy en eso y no lo puedo negar internarme 2 veces por semana en un hospital para sacar las toxinas de mi cuerpo (dializarme) conocer este nuevo mundo nunca te enteras de lo que hay dentro de un hospital hasta que lo vives.
No recuerdo los internamientos con dolor o tristeza creo que fueron buenos momentos donde conocí a muchísima gente agradable, éramos un grupo muy grande de mujeres que formamos una amistad sincera, organizábamos convivios incluso invitábamos a los médicos y enfermeras a participar con nosotros a los mismos durante los internamientos.
Empecé a documentarme acerca de mi enfermedad lo principal fue aceptarla tome mas fuerza para seguir adelante, y buscar mi trasplante hubo algunos inconvenientes pero por fin me trasplante el 26 de septiembre del 2000 trasplantarme es volver a nacer es una nueva oportunidad de vida porque ahora vivo cada instante cada momento como si fuera único. Vivo el día a día.
Carolina Moreno
|